TEMA 4


Desarrollo de la personalidad
En la etapa de los 6 a 12 años

1.PERSONALIDAD


La personalidad está formada por una serie de características que utilizamos para describirnos y que se encuentran integradas mediante lo que llamamos el yo o "sí mismo" formando una unidad coherente.
Entre estas características se encuentra lo que en psicología se denominan rasgos (como agresividad, sumisión, sociabilidad, sensibilidad...); conjuntos de rasgos (como extroversión o introversión), y otros aspectos que las personas utilizan para describirse, como sus deseos, motivaciones, emociones, sentimientos y mecanismos para afrontar la vida.
Es decir, la personalidad es la forma en que pensamos, sentimos, nos comportamos e interpretamos la realidad.
En buena parte, la personalidad está determinada por los genes, que nos proporcionan una gran variedad de predisposiciones. Pero el ambiente y las experiencias de la vida (padres, sociedad, amistades, cultura, etc.) se ocupan de moldear todas esas posibilidades en una dirección u otra. Por tanto, aunque podamos cambiar nuestra forma de ser, lo hacemos en base a esas características de personalidad con las que hemos venido al mundo.
Generalmente, existe una tendencia a comportarse a través del tiempo de una forma determinada, pero esto no quiere decir que una persona se comporte de ese modo en todos los casos. Por ejemplo, si decimos que una persona es introvertida, significa que lo es la mayor parte del tiempo, pero no en todas las ocasiones. Los estados de ánimo influyen también en el comportamiento, de modo que una persona puede variar en función de sus cambios de humor. Sin embargo, esta variabilidad es un indicio de buena salud psicológica (siempre que no sea extrema), ya que indica la existencia de una personalidad flexible, capaz de adaptarse a distintas situaciones.

Como profesores…
La escuela tiene una significativa influencia sobre la imagen que los niños se forman de sí mismos. La larga permanencia del niño en la escuela condiciona la formación del autoconcepto, sobre todo en los aspectos académicos. La escuela proporciona el medio no sólo para los aprendizajes académicos, sino también para el aprendizaje de la conducta social, el aprendizaje afectivo y de las actitudes, incluidas las que se refieren a uno mismo. La escuela ofrece, después de la familia, la mejor oportunidad para probar sus habilidades y ganar
el respeto de los demás.
En el ámbito escolar, los alumnos pasan por muchas y diversas experiencias y situaciones de éxito y fracaso; el profesor es visto por el niño como una persona especialmente significativa, porque es quien tiene la última responsabilidad en la evaluación de sus aptitudes escolares; esto da al profesor un notable poder de influencia que se reflejará en la formación del autoconcepto, especialmente del académico.
Éste es un componente muy importante del autoconcepto general y esto es de suma importancia, pues los profesores pueden influir decisivamente en las percepciones, sentimientos y actitudes que los alumnos van creando hacia sí mismos, sobre todo cuando esas percepciones se refieren a su capacidad para pensar y resolver problemas.
Los profesores pueden crear en el niño una visión positiva de sí mismo y de su capacidad para las tareas escolares y pueden, también, contrarrestar la pobre opinión que de sí mismos tienen algunos niños cuando llegan a la escuela.
El profesor ejerce una considerable influencia en el desarrollo del autoconcepto de los alumnos, pues esta permanentemente proporcionando información por medio del trato que da a los alumnos, por las respuestas, por la manera de expresarse y manifestarse, por el modo y grado en que los acepta, confía y apoya y por las valoraciones y juicios que hace de ellos.
Las informaciones evaluativas de los adultos llevan en muchos casos una carga moral, de modo que se crea en el niño una conciencia de ser “bueno” o “malo” según los casos.
Por ejemplo, si el maestro evalúa a un niño poniéndole siempre mensajes muy negativos (“muy mal”, “no te esfuerzas”, “así nunca aprobarás”, etc.), el niño tendrá la sensación de que no vale para nada, su autoconcepto caerá en picado.
El que se desarrollen o no para la vida adulta sentimientos de competencia, capacidad y eficacia, en parte, va a depender de los éxitos o fracasos académicos que se cosechen en los años escolares.
El concepto que el alumno tiene de sí mismo como tal condiciona toda su actividad escolar, sus expectativas, sus niveles de motivación y aspiración y sus esfuerzos.
La vida en la escuela permite al niño situarse en el grupo de iguales, compararse, ver en qué es mejor y en qué es peor, cuál es su lugar en los distintos campos de la vida escolar y social. Debe demostrar su valía y capacidad; el fracaso en la relación con los iguales, generalmente de la misma edad y características, afectará al desarrollo del autoconcepto. El niño compara su nivel de rendimiento con los niveles de rendimiento de otros en la clase y, en la medida que los resultados de esa comparación son favorables, su autoconcepto resulta acentuado, pero si la comparación es desfavorable su autoconcepto puede quedar disminuido


2. AUTOCONCEPTO


Un aspecto muy importante de nuestra personalidad es la forma en que nos vemos a nosotros mismos y al mundo que nos rodea. Por ejemplo, dos personas diferentes pueden interpretar la realidad de forma distinta. Al observar un bosque a lo lejos ambas coincidirán en que allí hay árboles y montañas, pero mientras una de ellas puede ver un lugar lleno de peligro, la otra puede estar viendo un paraíso en el que le gustaría perderse durante varios días.
Las personas reaccionan al mundo de acuerdo a su modo de percibirlo. La personalidad determina ese modo de ver el mundo y de vernos a nosotros mismos, pero, al mismo tiempo, la manera de vernos a nosotros mismos influye en nuestra personalidad. Por ejemplo, si varias personas le dicen a un niño que es muy inteligente, es muy probable que piense de sí mismo que lo es, mientras que si le dicen lo contrario llegará a considerarse una persona poco inteligente. Esto es debido a que es difícil comprobar si somos o no inteligentes (mientras que es bastante fácil comprobar, por ejemplo, la fuerza física). Por este motivo, muchas veces recurrimos a los demás para definirnos, basándonos en la opinión que otros tienen de nosotros. En otras ocasiones nos describimos tomando a los demás como punto de referencia. Si alguien nos dice "soy un dormilón", lo que nos está diciendo es que duerme más horas que la mayoría de las personas.
La percepción de nosotros mismos y de los demás suele estar relacionada. Por ejemplo, a veces atribuimos a los demás rasgos de personalidad que nos pertenecen a nosotros, porque de ese modo nos resultan más fáciles de entender y porque en ocasiones los conocimientos que tenemos para explicar las causas de nuestra conducta son los únicos de los que disponemos. Es decir, si yo hago tal cosa, lo haría por el motivo X; por tanto, esta persona lo ha hecho por el mismo motivo (por supuesto, esto no tiene por qué ser cierto). Por eso, cuando alguien cambia su autoconcepto cambia también el modo que tiene de ver a las demás personas.


2.1. Definición
Cuando se habla de autoconcepto se hace referencia al conjunto de sentimientos, percepciones y valoraciones que un individuo tiene sobre sí mismo en cuanto persona. Percepciones relativas a uno mismo y que aluden a las propias características y capacidades, al concepto de uno mismo en relación con los demás y el medio, a los valores, metas, ideales, percibidos positiva o negativamente por el sujeto. Se hace referencia a las dimensiones básicas que definen a la persona, como son: habilidades, rasgos físicos, rasgos emocionales y afectivos... En suma, es la imagen y valoración que tiene un individuo de sí mismo, contemplando el conjunto de características y experiencias por las que pasa.
El autoconcepto es uno de los más importantes resultados del proceso socializador y educativo. Proporciona pautas para interpretar la experiencia; es el marco de referencia sobre la base del cual se organizan todas las experiencias. El significado y valor de la realidad dependen, en gran parte, de cómo la persona se ve a sí misma; según el concepto que de sí misma tenga la persona interpretará la realidad. Es necesario tener un autoconcepto positivo para una conveniente adaptación del sujeto, para la felicidad personal y para un funcionamiento eficaz.
El autoconcepto no es innato; se construye y define a lo largo del desarrollo por la influencia de las personas significativas del medio familiar, escolar y social, y como consecuencia de las propias experiencias de éxito y fracaso. En otras palabras, desde los primeros años de su vida, el ser humano va formando el concepto de sí mismo a partir de sus propias experiencias y de las valoraciones que recibe de las personas importantes de su medio social, como son los padres, profesores y compañeros.

El niño adquiere las actitudes hacia sí mismo por medio de un proceso de “imitación”, por el que incorpora a sus propios esquemas las conductas y actitudes de las personas significativas. El niño, al identificarse con las personas que le son significativas, imita y hace suyas las características de éstas; va formando un concepto de sí mismo similar al de las personas que le rodean y que trata de imitar.
Los padres constituyen la primera fuente de información sobre sí mismo de que dispone el niño. El niño necesita recibir información positiva para poder desarrollar sentimientos positivos hacia sí mismo. Sin embargo, los padres suministran a sus hijos informaciones y valoraciones negativas con más frecuencia de la que sería adecuada. Se tiende a esperar del niño un comportamiento correcto por el que generalmente no es recompensado ni elogiado; en cambio, con mucha más frecuencia de la deseada se tiende a las críticas, comparaciones, correcciones y otras formas de disminuir y minar los sentimientos de seguridad, iniciativa y competencia. Si el niño es más criticado que elogiado irá elaborando un concepto de sí mismo más negativo que positivo.



2.2 Fundadores de la tradición del estudio científico del autoconcepto
William James estableció que el conocimiento que tiene una persona de si mismo está compuesto por:
william_james.png- Un Yo existencial o agente encargado de conocer. El yo existencial es consciente y se forma a partir de las características del yo empírico (no tienen porqué ser las mismas características del autoconcepto, pero al descubrirlas estas características el individuo las suma a su autoconcepto). El Yo existencial es llamado también el “Yo puro” que es aquel que es consciente en todo momento dado, siendo el mi una de las cosas de las que es consciente (cuerpo, rol, posesiones, etc.), y se considera siempre permanente e idéntico a sí mismo. Tiene como misión conocer y organizar el conocimiento que cada persona tiene acerca de sí misma.
- Y un Mi o yo empírico que es todo aquello que debe conocer el yo existencial. El yo empírico es en parte consciente e inconsciente y es el concepto del individuo, la descripción empírica del individuo (sus características) Supone todo lo que conocemos de forma empírica y objetiva de cada uno.
El Yo empírico humano, sólo puede ser producido por creación (Por creación se producen todos los seres espirituales, que por naturaleza existen independientemente de todo sujeto o materia previa)
La idea de un yo existencial será la base de lo que actualmente conocemos como autoconcepto, ya que supone todo aquello que conocemos de nosotros mismos y se constituye con diversos elementos, entre los que se encuentra el conocimiento que tenemos nosotros mismos a partir de lo que sabemos que otras personas piensan de nosotros. (Destaca los otros como sujetos que contribuyen a la construcción de la imagen que cada individuo tiene de sí mismo.

cooley1.jpgLa obra de Cooley está relacionada con la aparición de la Psicología Social Sociológica en Estados Unidos de Norteamérica.
Es considerado el inspirador de la teoría de la persona de Mead. Coleey dió importancia a los grupos en del desarrollo del yo individual y en el proceso de socialización. Los grupos primarios son el origen de los valores y los ideales de los individuos, los cuales prevalecen por encima de los intereses individuales, y esto es ni más ni meno que la socialización.
Para Coleey, el juego es un instrumento de representación de roles de acuerdo a un grupo social.


200px-Mead.jpgMEAD, Hebert (1863-1891), merece ser considerado como constructor de la psicología social por el trabajo que desarrolló respecto a la relación entre el individuo y su ambiente, considerándola como una relación dialéctica. Genera una escuela en Chicago que Blumer le da el nombre de Interaccionismo Simbólico.
Dio origen a un nuevo conductismo que se denominó conductismo social, en esta concepción el hombre deja de ser un reactor o individuo que reacciona ante el ambiente en función de instintos incontrolables o de estímulos que se sitúan fuera de él, para convertirse en un interprete de su medio y de sus relaciones con los demás. Sostiene que la relación entre los seres humanos se construye conjuntamente durante la interacción a la que se añade el elemento simbólico, pues se da una conversación de gestos y de lenguajes que poseen símbolos significantes.
Los interaccionistas simbólicos estudian las relaciones entre individuos en situaciones concretas y consideran que la conducta social no se puede predecir, ya que en la interacción humana no existen determinismos sociológicos ni psicológicos. La conducta social sólo puede ser entendida dentro del contexto de la estructura social en la cual toma lugar.
Con el tiempo este enfoque evoluciona y dar lugar a un interaccionismo simbólico estructural.
Mead crea la teoría de las etapas de socialización (Teoría del desarrollo de la Autoconciencia: El niño se desarrolla como ser social, imitando a los que lo rodean). En este sentido Mead dice que La socialización es un proceso de aprendizaje de las normas sociales. Tiene 3 fases: La primera fase es la fase del juego (juegos de imitación. El llanto y la risa son acciones sociales primarias de respuesta
innata por imitación, pero los motivos por los que se llora o ríe
varían con la cultura); la segunda es la fase del deporte (somos autónomos, nos comportamos de acuerdo con las normas); y la tercera fase es la fase del otro yo generalizado que se refiere al estado en que el niño está consciente de las actitudes, puntos de vista y expectativa de la sociedad en conjunto.

baldwin.jpgBaldwin relaciona, al igual que lo hizo Vigotsky o Wallon,el desarrollo del individuo con la influencia del ambiente con el que interacciona. Las contribuciones de Baldwin al análisis de las interacciones sociales y a la génesis de la personalidad deben situarse, según los valores contemporáneos, al mismo nivel que sus creadoras contribuciones a la comprensión del desarrollo cognitivo. El énfasis dado por Baldwin al proceso de imitación en el desarrollo de la personalidad, a la relatividad de la conducta social respecto al contexto social y a la incorporación de la personalidad en su nexo social, resulta notablemente avanzado para el lector contemporáneo.
Para Baldwin, “el desarrollo de la personalidad del niño no puede avanzar en absoluto sin la constante modificación de su sentido de sí mismo a través de las sugestiones de los demás. Por lo que él mismo, en todo estadio, es realmente en parte algún otro, incluso en su propio pensamiento de sí mismo”.
Las conductas y actitudes del niño van siendo progresivamente configuradas por las influencias sociales dominantes a las que está expuesto en un sistema social dado. El niño se convierte simultáneamente en factor y producto de la organización social.

þ En resumen...
Coleey, Mead y Baldwin hablan en su teoría de la importancia del ambiente y de los grupos sociales en el que se desarrolla el individuo y del desarrollo del autoconcepto en este aspecto.
En general, postulan que el conocimiento que se adquiere de uno mismo está intimamente relacionado con:
- La interacción social (sobre todo los individuos significativos, que son aquellos que actúan como “modelo”)
- La imitación e internalización de sus patrones de conducta.
- Actitudes en su interacción con nosotros.



2.3 EVOLUCIÓN DEL AUTOCONCEPTO
El autoconcepto va progresando y cambiando a lo largo de la vida del individuo. Esta evolución se debe fundamentalmente a dos factores:
1. El avance de las capacidades cognitivas.
2. El incremento y la calidad de las experiencias sociales que, en los diversos contextos, va teniendo el sujeto.

El autoconcepto no resulta fácil al estudio de la percepción que tienen las personas sobre como son o como se ven a si mismas.
Desde los 6 años el autoconocimiento de los niños empieza a ser más complejo e integrado.
Una de las estrategias más usadas y fructíferas en la investigación del autoconcepto es a través de las autodescripciones.
Cuando los escolares empiezan a utilizar categorías mucho más complejas y sofisticada durante la etapa de primaria se observa de nuevo, claramente, la evolución en los aspectos que los sujetos son capaces de tener en cuenta a la hora de aportar una definición de sí mismo.
Son capaces de integrar características opuestas y aportar información sobre sus estados internos como características que los caracterizan. Se definen atendiendo a características compartidas con un grupo, mostrando así su comprensión de si mismo como un individuo que ocupa diferentes roles dependiendo del entorno en que se encuentre.
Por ejemplo, los que son seguidores de un equipo de futbol, o fans de un cantante. Esto les permiteel acceso a una dimensión de autoconcepto muy útil, la toma de conciencia de características compartidas con otros, le identifican con los miembros de un grupo pero al mismo tiempo no les impide seguir siendo ellos mismo.
En este campo los niños a estas edades tienden a comparar sus características y habilidades con la de los otros.
Esto supone un avance personal y social muy importante: el niño empieza a percibirse como un individuo que ocupa roles distintos dependiendo del grupo de referencia en el que se encuentre en un determinado momento (en el equipo de futbol es delantero, en su casa es el pequeño, en el colegio es quien hace mejor el cálculo numérico…)
Precisamente la toma de conciencia de estos roles diferentes, es una de las bases sobre las que se constituye su percepción de sí mismo como alguien único frente a los demás.


3. AUTOESTIMA

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La autoestima hace referencia a la evaluación que hacemos de nosotros mismos, a como valoramos cada persona nuestras propias capacidades y competencias.
· Debemos tener siempre presente que se trata de un contenido psicológico multidimensional.
· La autoestima se diversifica, aparecen nuevas dimensiones y según se avanza en edad se va consolidando una autoestima global que refleja una valoración general del Yo, no ligada a ninguna faceta específica.
Si quieres hacer un test de autoestima puedes hacerlo desde este enlace que te facilitamos. Este test hace unas preguntas muy selectas sobre tu vida diaria y te da una puntuación que está relacionada con una solución la cual pretende ayudar a los usuarios.
Test de autoestima online: http://www.psicoactiva.com/tests/test4.htm


La autoestima
Esta es una nube de conocimientos para mayor entendimiento:
El siguiente gráfico está extraído de Anuario de Psicologia del 2004 de la Facultat de Psicologia de la Universitat de Barcelona.
Siguiendo con variables del sistema familiar, en la Figura 2 presentamos la relación entre el estilo educativo de padres y madres y la autoestima adolescente. A simple vista, percibimos que los estilos que favorecen en mayor medida la autoestima son el democrático y el permisivo. Sin embargo, esa relación es significativa para las chicas, pero no para los chicos. Así, mientras que claramente la autoestima de las mujeres se relaciona con el estilo educativo de sus progenitores, no ocurre lo mismo con el nivel de autoestima de los varones.
Lo anterior puede indicamos que dentro del estilo educativo la dimensión que favorece la autoestima no es el control, sino el afecto. ¿Qué dicen los datos?
Controlando el posible efecto de la edad, el afecto alto por parte de los progenitores está relacionado con la autoestima tanto de los chicos como de las chicas. Por el contrario, el control no parece tener relación con la autoestima ni de unos ni de otras.
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El conocimiento y la valoración de si mismo
La autoestima y sus diferentes dimensiones en los años escolares previos a la adolescencia.
AUTOESTIMA GLOBAL

Física
Académica
Social
Aspecto Físico
Destrezas Físicas
Lenguaje – Matemáticas
Idiomas – otras materias
Relaciones con los padres
Relaciones con los iguales



3.1 Locus de control

Locus de control: Interno (+) / Externo (-).
Locus de control interno: cuando pensamos que somos nosotros los que controlamos el curso de nuestra vida, que las cosas que nos pasan son consecuencia de nuestra voluntad y de nuestras propias decisiones.
Locus de control externo: cuando pensamos que fuerzas externas, como la suerte o el destino, más que las propias capacidades o el esfuerzo personal son las responsables de cómo se va delineando nuestra propia vida.
La autoestima positiva suele estar relacionada con un locus de control de tipo interno.
Mientras que la autoestima negativa suele estar asociado a un locus de control de tipo externo.
Las relaciones entre autoestima y locus de control parecen nutrirse de los estilos atributivos:
Los niños con alta autoestima se atribuyen a sí mismos como responsables de los éxitos, más que de los fracasos.
Los niños con baja autoestima suelen atribuir los éxitos a circunstancias externas y arbitrarias, y los fracasos a su falta de capacidad.

He seleccionado un texto traducido de Wayne W. Dyer que me ha parecido interesante para relacionar con nuestro tema.
Locus de control internos frente a locus de control externos
“Se ha calculado que un buen setenta y cinco por ciento de la gente en nuestra cultura tienen una orientación de personalidad más externa que interna. Esto quiere decir que es muy probable que tú encajes en esta categoría con mayor frecuencia que en la otra.
¿Qué quiere decir ser “externo” en tu locus de control? En esencia ser “externo” quiere decir que tú responsabilizas de tu estado emocional en tus momentos presentes a alguien o algo externo sea algo que está fuera de ti mismo. Si te preguntaran: “¿Por qué te sientes mal?” y tú contestaras con respuestas como: “Mis padres me tratan mal”, “Ella me ofendió”, “Mis amigos no me quieren”, “No tengo suerte” o “Las cosas no van bien”, ello significaría que estás dentro de esta categoría externa. Y por lo mismo si te preguntaran por qué eres tan feliz y tú contestaras: “Mis amigos me tratan bien”, “Mi suerte ha cambiado”, “Nadie me está fastidiando” o “Ella se arriesgó por mí,” querría decir que aún estás dentro de un marco de referencia externo atribuyéndole la responsabilidad de lo que tú sientes a alguien o algo que está fuera de ti…”


3.2 Rol de Género
Los roles de género constituyen la expresión de las conductas y actitudes que han sido modelada por los agentes sociales, y tienen implicaciones en la forma en que se determinan en el individuo tanto su posición social, la forma como se relaciona con los demás como su personalidad y su conducta.

Para estudiar los roles de género nos aremos unas preguntas básicas para comprenderlo mejor:

¿Qué son los roles de género?

Son los comportamientos aprendidos en una sociedad, comunidad o grupo social determinado, que hacen que sus miembros estén condicionados para percibir como masculinas o femeninas ciertas actividades, tareas y responsabilidades y a jerarquizarlas y valorizarlas de manera diferenciada:
Ø La constante asignación social de funciones y actividades a los niños naturaliza sus roles, condiciona sus identidades, su visión del mundo y su proyecto de vida.
Ø La naturalización de los roles y atributos de género es lo que lleva a sostener que existe una relación determinante entre el sexo de una persona, su capacidad para realizar una tarea y la valorización social que se le otorga a dicha tarea
Ø Considerar como naturales los roles y las capacidades es creer que son inmutables. Reconocer y descubrir que estas características, supuestamente fijas e inamovibles, son asignaciones culturales, es lo que permite transformarlas.
Ø Desnaturalizar la percepción que se tiene del ser varón o mujer y reconocer que sus roles y capacidades han sido socialmente construidos permite pensar de otro modo los lugares que ambos pueden ocupar en la sociedad.
Ø En un contexto social dado, los roles de género de los hombres y las mujeres pueden ser flexibles o rígidos, semejantes o diferentes y complementarios o conflictivos.
Ø Tanto las mujeres como los hombres realizan múltiples roles en sus vidas. No obstante, en la mayoría de las sociedades, los roles de los hombres en la esfera productiva son prominentes, si bien se están produciendo cambios significativos en su involucramiento en las actividades doméstico y de cuidado. Generalmente se desarrollan fuera del hogar lo que les permite realizarlos secuencialmente y no simultáneamente.

¿Por qué el género es un elemento constitutivo de las relaciones sociales?

Porque es una variable de base del sistema de jerarquización y categorización de las personas que regula las relaciones entre mujeres y hombres atribuyéndole mayor valor a los rasgos y características definidas como masculinas.
Ø La construcción de género supone un conjunto de acuerdos elaborados por una comunidad determinada en un momento histórico determinado. Es un proceso activo y sutil, más tácito que explícito que se va elaborando cotidianamente y lleva a que cada persona haga lo que se espera de ella y, cuando esto no ocurre, pone en riesgo la pertinencia al grupo o la propia identidad.
Ø Como elemento constitutivo de las relaciones sociales, el género se expresa en:
· Símbolos culturales: visualizan las representaciones sociales de ambos sexos.
· Conceptos normativos: polarizan y reprimen comportamientos y tareas.
· Instituciones y políticas: reproducen y valorizan la asignación de roles y capacidades.
· Identidad subjetiva: posiciona y determina el proyecto de vida de unos y otras.

¿Qué es la perspectiva de género y equidad social?

Es un marco conceptual, una metodología y un instrumento crítico de análisis de las relaciones sociales que orienta las decisiones, amplía y cambia la mirada, permite reconstruir conceptos y analizar actitudes para identificar los sesgos y los condicionamientos de género y encarar, luego, mediante el diálogo, su revisión y modificación.
Fundamenta la consideración de las personas como sujetos situados en una realidad determinada que los condiciona, pero que pueden transformar a partir de aprendizajes y estrategias colectivas y personales.

¿Dónde se expresan las representaciones de género?

Las representaciones de género se expresan en todos los ámbitos y dimensiones de actuación de las personas (personal, comunitario, social y laboral). Por ello cualquier estrategia que se proponga remover barreras para establecer relaciones sociales más equitativas, deberá considerar que, en todos estos espacios, se producen y reproducen relaciones de género y que una intervención en uno de ellos movilizará reacciones o encontrará limitaciones en los otros.

Cambios en los roles de género en antiguas generaciones

En las últimas generaciones ha habido muchos cambios en los roles de géneros... en la época de nuestros abuelitos los roles de género eran mucho más marcados que ahora, antes todos tenían que ser femenina si eres mujer y masculino si eres hombre., y la sociedad rechazaba cualquier cambio de rol de género, y casi no había gente andrógina... en la época de nuestros papas ya no era tan estricta, pero aun así era muy importante que todos tengan su rol de género bien definido.
En nuestra época ya es más libre, ahora tu puedes creer y hacer lo que tú quieras sin importar que eres, hombre o mujer... aunque a veces la gente lo vea un poco mal ya no es tan fuerte como en otras épocas y aurita hay mucha más gente andrógina que en la época de nuestros abuelos o papas ya que hay más libertad en la expresión y hechos que realices.
Por eso los roles de género pueden incidir en la escuela con los estereotipos de género que desempeñaran los niños en un futuro.


3.3 Características de la autoestima
La autoestima es la parte evaluativa del auto concepto.
Consiste en la valoración que cada persona hace de su auto concepto. La auto estima puede ser positiva (alta) o negativa (baja). La forma de valorar lo que uno cree que es origina una autoestima global o valoración general, que se va organizado jerárquicamente en varias autoestimas durante los primeros años.
Hacia los 7 años, los niños diferencian entre tres autoestimas separadas: la autoestima física, la social y la académica.
|| Autoestima global
Autoestima física
Habilidad física

Apariencia física

Autoestima social
Relaciones con los padres

Relaciones con los compañeros

Autoestima académica
Lectura y escritura

Matemáticas

Otras materias

Las niñas y los niños pequeños, entre los tres y los siete años, creen que pueden hacerlo todo, y que todo lo hacen bien. Su autoestima es alta, pero no se ajusta a la realidad. Sin embargo, las comparaciones sociales y las evaluaciones de los demás que tienen lugar a lo largo de la vida, inciden en una cierta disminución de la misma, ya que los niños van detectando qué, realmente, ni pueden hacerlo todo, ni todo lo que hacen lo hacen correctamente. Los niños evalúan su rendimiento y se dan cuenta de que en algunas actividades tienen más dificultades que sus iguales y que en otros aspectos, en cambio, son mejores que ellos. Esto provoca reajustes en su autoestima que ira fluctuando a lo largo de estos primeros años en función de las propias experiencias.
Sería deseable que todos los procesos de desarrollo cursaran con una autoestima positiva y ajustada, ya que este es un aspecto que se relaciona con una buena salud mental. Tener una valoración realista de lo que uno es y puede hacer, y conocer las propias dificultades y limitaciones, confiando en las propias capacidades, permite afrontar la vida con mayores garantías de éxito y bienestar personal, ya que supone la aceptación y el respeto hacia uno mismo. En este sentido, es muy importante el trabajo del maestro y educadores, porque a menudo los tropiezos académicos y personales de muchos de los alumnos se relacionan con problemas de autoestima.
Todo esto que hemos comentado hasta ahora lo podríamos definir como el desarrollo de la autoestima, pero lo siguiente que entraría en juego en la autoestima seria la búsqueda de la identidad dentro de la autoestima.
Puesto que hay entraría en juego según las valoraciones que cada niño hace de si mismo del yo real y el yo ideal del niño, que no es más ni menos que lo que el niño es y lo que el niño cree que debería ser y esto es un aspecto importante en la autoestima.
Y por ello la identidad es la suma del auto reconocimiento, el auto concepto y la autoestima, con estos tres elementos se conforma la identidad, que el niño va construyendo a lo largo de toda su vida.
Finalmente, y aunque todo lo comentado hasta el momento constituye elementos de la autoestima del ser humano que se van construyendo prácticamente desde el nacimiento., no es hasta la adolescencia que la búsqueda de la identidad se convierte en una cuestión prioritaria.
Y la pregunta que se debería hacer en esta etapa del desarrollo es: “¿Quién soy yo?”, y encontrar la respuesta a ella, a diferencia de lo que se creía hace unos años, no siempre implica una crisis traumática. Constituye, sin embargo, un proceso complicado ya que supone en cierto modo, la destrucción de todo lo elaborado hasta el momento para volverlo a reconstruir.



PREGUNTAS OBJETIVAS

1. ¿Cómo llamamos a la parte evaluativa del autoconcepto?:

A. Autorrealización
B. Autoestima
C. Rol de género
D. Personalidad

2. Según William James, todas las características del individuo, es decir, aquellas que conocemos de forma objetiva, hacen referencia a:
A. Mi o yo empírico
B. Yo existencial
C. Las dos anteriores son correctas
D. Ninguna de las anteriores es correcta

3. La autoestima de los niños entre 3 y 7 años es:
A. Alta y se ajusta a la realidad
B. Alta pero no se ajusta a la realidad
C. Baja porque creen que lo hacen todo mal
D. Baja porque tienen muchas limitaciones y dificultades

4. ¿En cuál de los siguientes ámbitos tienen lugar las representaciones de género?
A. Ámbito familiar y escolar
B. Ámbito social y familiar
C. Ámbito personal, comunitario, social y laboral
D. Ámbito personal y social.

5. ¿Qué son los roles de género?

A. Son los comportamientos aprendidos en una sociedad, comunidad o grupo social determinado.

B. Son las tareas determinadas que debe aprender cada persona

C. Son la asignación de tareas para un hombre y una mujer

D. Ninguna de las anteriores son correctas




MAPA CONCEPTUAL
*Junto con el mapa conceptual del tema 5 (desarrollo emocional y social. Identidad y Moral)


BIBLIOGRAFÍA
  • DIANE E. PAPALIA, SALLY WENDKOS OLDS, RUTH DUSKIN FELDMAN. El desarrollo humano (Novena Edición). Papalia. Editorial Mc Graw Hill.

  • López F. Desarrollo Socio-Afectivo y Social. Editorial Pirámide

  • Módulo Desarrollo Socio-Afectivo e Intervención con las Familias. (Ciclo Superior de Educación Infantil. Servicios Socioculturales y a la Comunidad)